En esa ocasión, Francisco Meléndez y Albert Ponce conversaron con Bruno Monteferri, director de Conservamos por Naturaleza. Si bien se tocaron varios temas, los principales ejes de la plática fueron las áreas marinas protegidas y las expectativas en conservación y medio ambiente del próximo gobierno. No te pierdas esta reflexiva e interesante entrevista.

BRUNO: Bien, van treinta y tres olas protegidas. Igual, hay siete olas con expedientes ya presentados a la Marina. Pero, la Marina cada vez nos está haciendo más difícil aprobar la protección. Cada vez nos están poniendo más “peros”, más observaciones. A los medios de comunicación (en relación al programa) les gusta mucho. El año pasado ganamos dos premios. Ahora se ha hecho un corto para Deutsche Welle. Ganamos el Premio Ambiental del Minam.

  • Posteriormente, Francisco resaltó el hecho de cómo las rompientes pueden preservarse, así como su geomorfología y la dinámica que rodea al ecosistema. Destacando lo innovador del proceso en el área del Derecho.

BRUNO: Esa es la idea. Y ahora, bueno, trabajarlo en ríos. Básicamente, los lugares donde tenemos conexión positiva con la naturaleza. Que podamos cuidarlos. El concepto es que las olas se vean como esos estadios naturales que, simplemente, hay que mantener. Hay que pensar en políticas públicas de ese lado. Nuestra meta es proteger CIEN olas para el 2050. CINCUENTA olas para el 2030. Una meta que ha permitido un montón de colaboración y las marcas se siguen sumando. La gente confía mucho en la campaña. Eso es lo bacán. 

  • Por su parte, Albert indagó sobre el origen del proyecto.

BRUNO: La protección de olas nace mucho tiempo atrás. No sé si vieron el documental A la Mar, ahí básicamente se cuenta que ya había una afectación a las olas en los años 80’s y 90’s. Por ejemplo, lo que pasó con la playa La Herradura. Cuando pasa lo de la Herradura se forma una organización que se llama Acoplo, que es la Asociación para la Conversación de Playas y Olas del Perú. Se crea la organización y se empieza a hacer awareness sobre el tema. Al final de todo, se logra que, cuando ya se pone en riesgo la ola de Cabo Blanco, las personas están más organizadas. Se van a los medios de comunicación y ejercen acción mediática. Van a la SPDA y buscan hacer algo para preservar la ola de Cabo Blanco. Ahí un congresista los escucha y decide apoyarlos para que la ola sea protegida. Entonces, trabajan en un proyecto de ley. Justo conocieron a alguien del Ministerio de Defensa y les dijo “hagamos un registro de olas que podamos proteger”. Entonces, fue alguien de la Marina que propuso esta idea. Después de unos años, se logró impulsar una ley. (Aquí un artículo con mayores detalles del proceso)

Cuando ingresé a trabajar a la SPDA, esta ley ya existía. Siempre fue una intención mía “Hagamos que funcione la ley”. Porque la ley decía que se protegía las olas que estén en el registro, pero las condiciones tenían que estar en el reglamento. Desde ese momento, seguí trabajando e hice un seguimiento, junto con otras personas, hasta que en el 2013 logramos que se apruebe el reglamento. 

A la Mar es uno de los documentales más reconocidos del país, muestra la historia detrás de HAZla por tu Ola. Foto: A la Mar.
  • Curiosamente, el día que se desarrollaba la entrevista, el presidente Sagasti condecoraba a los y las deportistas que participarán en las olimpiadas Tokio 2020, con Daniela Rosas (surfista) como la abanderada. Al respecto, Francisco destacó esta confluencia de condiciones para darle impulso a iniciativas como HazlaPorTuOla. Posteriormente, se le consultó sobre la Reserva Nacional de la Dorsal de Nazca y la representación para la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas oceánicos como primera área de conservación nacional en el Mar de Grau. 

BRUNO: Primero, la creación de un área protegida marina siempre es una buena noticia. Hay que celebrar eso. Hubo algunos temas vinculados a cómo salió el Decreto Supremo de creación que, definitivamente, han generado cuestionamientos de varios grupos ambientalistas porque lo que ha pasado -con el tiempo- es que cada vez se ha vuelto más difícil crear áreas marinas protegidas, especialmente porque hay derechos que han sido otorgados en esos ámbitos. En este caso, en la norma de creación se estableció que, básicamente, se respetaban derechos preexistentes: los derechos de pesca de mayor y menor escala. Que, en principio, por norma están restringidos de realizarse en un área protegida. Desde la SPDA sacamos un par de informes sobre estos temas. Uno último mostraba, primero, se deben respetar los derechos preexistentes. Pero, si el Estado cuenta con sustento técnico adecuado, puede restringir usos porque salvaguarda el patrimonio natural. En este caso, sentimos que la ponderación de intereses se podría haber priorizado más la conservación de la biodiversidad frente a otras actividades.

Falta cambiar esa narrativa. Hay que ver las áreas protegidas como algo positivo. Como un lugar donde se puede trabajar un modelo de gestión que es el que pone a la biodiversidad como prioridad. La lectura es que es una buena noticia, pero la forma cómo se ha hecho puede generar mayores dificultades para crear nuevas áreas donde hay otros derechos ya establecidos. Entonces, ahí la pregunta es ¿qué va a pasar con la reserva Mar Tropical de Grau, donde hay lotes de hidrocarburos y derechos de pesca? Si se va a crear, pero básicamente se permite todo. Sin ningún tipo de condicionamiento. Hay que pensar qué es lo que va a pasar después con esas áreas que existen.

Creo que también es un llamado para pensar en playas. Que son playas inhóspitas, alejadas, solitarias, que también necesitamos una medida de protección para ellas porque sino se va a urbanizar toda la costa. 

  • Francisco destaca los casos de los litorales de Tumbes y Piura. En seguida, su atención viró hacia la dificultad y demora que viene enfrentado la creación Mar Tropical de Grau, posiblemente una de las causas principales sean los derechos preexistentes. 

BRUNO: Definitivamente es por eso. Es Vox Populi. Entonces, creo que es momento de definir reglas claras. Porque, desde el lado de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos, hay algunos cuestionamientos que son válidos respecto a la incertidumbre que genera la creación de un área protegida sin que se tengan las reglas claras de qué es lo que va a ocurrir luego. Desde el otro lado, quienes defendemos el interés público, se vea que hay ciertos intereses públicos que van por encima de intereses privados. Especialmente en un contexto de crisis climática. Es una conversación que tiene que ser mucho más abierta. Hay que entender la parte legal y plantear formas donde haya más seguridad jurídica y una posición más clara respecto a qué es lo que queremos del mar.  

Creo que en el mar peruano, y en la Costa en general, hay procesos de manejo integrados a zonas costeras, pero es básico que terminen en Zonificación de Usos. No hay una visión integral de todas las actividades que se dan ahí y cómo interactúan. Esto nos lleva a casos como el TPP de Paracas donde, por esta falta de visión común, se generan potenciales tensiones y conflictos que se pudieran evitar desde un inicio. Se necesita promover mucho más el tema de planificación espacial marina y sincerar el rol que deben tener los gobiernos locales en cuanto a la zonificación de usos. Hay poco Ordenamiento Territorial (OT) a pequeña escala. Los municipios pueden establecer esquemas de ordenamiento urbano. Pueden establecer Planes de Acondicionamiento Territorial, pero no muchos municipios costeros los tienen aprobados. Es ahí donde deberían tener sus usos establecidos. Hay mucho por trabajar en el tema de OT para que al final no sea: este sector se enfrenta con este sector. 

  • Enseguida, Albert planteó la dificultad que implica alcanzar el 10% de las áreas marino-costeras protegidas provenientes de las Metas Aichi y cómo imprimir una dosis de optimismo ante el complejo panorama. 

BRUNO: Dentro de organizaciones de sociedad civil, está muy en boga esta propuesta del 30×30: lograr tener al 2030: 30% de las áreas marinas protegidas. Ya en el Convenio de Diversidad Biológica, lo que se ha planteado es que los países pueden lograr tener ese 10% a través de áreas protegidas directamente o, sino también, mediante otras medidas efectivas de conservación (OMEC). Entonces, por ejemplo, si tú tienes una zona de reserva pesquera –que la otorga el Ministerio de la Producción- donde tú puedes mostrar que realmente está contribuyendo a la protección de la biodiversidad, eso podría calificar como una OMEC. Va hacer opciones de que el Perú también use otras posibles herramientas para que Perú incremente ese porcentaje. No veo muchas en el ámbito marino, pero es posible que los podamos tener a futuro. 

El optimismo es: hemos pasado de una porcentaje bajo a tener casi un 8% con la Dorsal de Nazca. Pero esta área protegida básicamente protege los fondos marinos. Creo que tenemos que dar una mayor promoción y medidas dentro de las cinco millas. Es allí donde están justamente las principales actividades de recreación. Ahí se dan los principales usos. Hay que partir por reconocer que tenemos un sector pesquero muy heterogéneo. Así como han establecidos vecinos nuestros, han establecido mayores restricciones en la primera milla para que solamente se usen artes de pesca más selectivos. Hay que microzonificar la zona reservada para pesca artesanal. Ese es un reto pendiente. 

[Continuará]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .